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EVALUACIÓN
DE RECURSOS DIGITALES EN LÍNEA: CONCEPTOS, INDICADORES Y
MÉTODOS
Lluís Codina
Universidad Pompeu Fabra. Departamento de Ciencias Políticas
y Sociales. Sección de Biblioteconomía y Documentación.
Correo-e: lluiscodina@cpis.upf.es. Web: <http://camelot.upf.es/-lcodina/>.
Resumen: Resumen:
Discusión de las propiedades principales de los recursos
digitales. Se propone una metodología de evaluación
de recursos digitales en la que se identifican los parámetros
esenciales que pueden ser objeto de evaluación y se facilitan
indicadores para realizar estimaciones sobre los mismos.
Palabras clave: recursos digitales, evaluación de
recursos digitales, descripción, metadatos.
Abstract: A discussion on the main properties oí the
digital resources. Proposal of a methodology of evaluation of digital
resources. The methodology identifies the essential parameters that
can be object of evaluation, and facilitates indicators to make
estimations on the parameters oí evaluation of digital resources.
Key words: digital resources, digital resources evaluation,
description, metadata.
PRIMERA PARTE: INTRODUCCIÓN,
DEFINICIONES Y CONCEPTOS
1 El método
del método
En este trabajo se propone una metodología
de evaluación de recursos digitales que pueda ser útil
en diversos contextos, aunque se han tenido en cuenta, sobre todo,
las necesidades profesionales del mundo de la documentación
científica y técnica.
En concreto, el objeto de este trabajo consiste en el intento de
desarrollar una metodología de evaluación de recursos
digitales que reúna las siguientes características:
1. Potencia.
2. Operatividad.
3. Capacidad didáctica.
4. Articulación.
5. Compatibilidad.
Más adelante se explicará el significado que se atribuye
a esas cuatro propiedades. Ahora corresponde decir algo sobre la
forma en la que se ha intentado llegar a este resultado.
Es decir, la elaboración de metodologías requiere,
a su vez, de alguna metodología. Exponemos a continuación
cuál ha sido ésta. En primer lugar se ha realizado
un estudio en profundidad de las agencias de evaluación más
significativas de nuestro entorno internacional, particularmente
de Estados Unidos y del Reino Unido (actualmente se está
imponiendo la denominación de "information gateways"
para este tipo de organismos, véase Desire, 1999). En el
anexo 1 se indica la relación de las agencias de evaluación
que se tomaron como objeto de estudio. Del citado estudio se extrajeron
las primeras listas de parámetros a considerar en la evaluación
de recursos digitales
En segundo lugar, se procedió a la realización de
una investigación en línea para localizar documentación
relevante sobre la cuestión. En la bibliografía se
indican algunas de las referencias correspondientes. Es ya un tópico
afirmar que Internet es la mejor fuente de información sobre
Internet, y en este tema se ha confirmado esta aseveración,
como podrá comprobar el lector. En tales trabajos, los autores
suelen proponer sus propias listas de parámetros e indicadores
a considerar en la evaluación de recursos digitales.
Por tanto, con los datos precedentes, se procedió a realizar
un estudio comparativo de los criterios y parámetros propuestos
tanto por las mencionadas agencias de evaluación como en
la bibliografía sobre el tema. Algunos parámetros
e indicadores se desecharon por diversos motivos, siendo el más
habitual la trivialidad de algunos de ellos o la dificultad práctica
de su ensayo en condiciones realistas de trabajo, mientras que,
con otros, se vio que eran asimilables entre sí, de manera
que dos o más indicadores podían reducirse a uno solo.
En segundo lugar, se intentó incorporar al grupo de indicadores
la clase de requerimientos propios de lo que viene dándose
en llamar "arquitectura de la información", uno
de cuyos mejores representantes es la obra de Rosenfeld y Morville
(1998). La arquitectura de la información, por lo menos tal
como la consideran los citados autores, aporta abundantes elementos
críticos de diseño de sedes web desde el punto de
vista de los intereses de la Documentación, y de aquí
su adopción como parte integrante del, por así decirlo,
"background" teórico del proyecto.
En tercer lugar, apoyados en la experiencia de otro proyecto paralelo,
del que se dan los detalles en el anexo 2, se añadieron algunos
indicadores propios. Con el resultado de ese estudio comparativo/crítico
se estructuró una lista inicial de parámetros e indicadores
que se fue depurando en sucesivos análisis y pruebas de viabilidad.
Después, y apoyándonos en las pruebas señaladas,
se procedió a la compilación de la lista final de
indicadores, la cual debía satisfacer un doble requerimiento:
potencia y operatividad.
La potencia significa que debía proporcionar un conjunto
suficiente de indicadores para poder afrontar las necesidades de
escenarios diversos. La operatividad significa que el conjunto de
indicadores no podía ser arbitrariamente grande y, en todo
caso, no podía ser tan grande que lo hiciera inmanejable
en la mayor parte de los contextos reales de trabajo de bibliotecas,
centros de documentación y otros organismos interesados en
actuar como agencias de evaluación.
Finalmente, la metodología se puso a prueba en tres escenarios
distintos: formó parte de una práctica real de evaluación
de recursos digitales que se encargó a un grupo de unos treinta
alumnos, como parte de su trabajo en un curso de postgrado en documentación
digital, buena parte de los cuales eran profesionales de la documentación
en activo.
Los alumnos, muchos de los cuales nunca habían evaluado recursos
digitales, e incluso algunos carecían de experiencia previa
en la utilización de Internet como herramienta profesional,
pudieron aplicar la metodología y, en un período de
tiempo relativamente breve (entre dos y tres semanas), fueron capaces
de analizar, cada uno de ellos, hasta cinco recursos digitales distintos
y producir los análisis críticos correspondientes.
Posteriormente, se pidió a los participantes en la experiencia
que contestaran de forma anónima para que evaluaran la efectividad
del método empleado y la respuesta fue, casi unánimemente,
de alta satisfacción (detalles sobre el curso y las evaluaciones
sobre la evaluación en el anexo 2).
Una experiencia similar se realizó con un grupo de 10 alumnos
participantes en un master internacional sobre creación digital
(Artes Digitales, ver dirección web en anexo 2), con resultados
semejantes a los anteriores: a saber, con un entrenamiento específico
en esta metodología, los alumnos fueron capaces de evaluar
recursos digitales con criterios que nunca antes habían considerado.
Finalmente, esta metodología ha sido utilizada como parte
del futuro proyecto de Centro de Documentación Digital, una
sección permanente de la web que forma parte del curso telemático
de postgrado en Documentación Digital, ya mencionado. El
Centro de Documentación Digital contendrá, entre otras,
una subsección de evaluación y descripción
de recursos digitales. Los primeros trabajos de esa evaluación
se iniciaron a lo largo del curso 1999?2000 aplicando la metodología
que se presenta aquí a discusión.
Se han hecho otras aplicaciones de esta metodología, de las
que solamente daremos una breve referencia, tales como su uso en
un curso de doctorado para formar periodistas expertos en recursos
digitales, así como se ha aplicado como parte del proceso
de realización de auditorías de comunicación
en organismos que disponen de sedes web.
El punto que nos interesa destacar aquí es que, como consecuencia
del proceso de trabajo señalado, se llegó a la conclusión
de que una metodología de evaluación de recursos digitales
debería poseer:
- Capacidad didáctica. Es decir, evaluar recursos digitales
debería incluir el aprendizaje para ver propiedades que,
sin una didáctica apropiada, pasan desapercibidas a un ojo
no educado.
- Una articulación en tres elementos bien diferenciados:
conceptos, indicadores y métodos. Sin embargo, la mayoría
los criterios de evaluación examinados para la realización
de este trabajo, ignoraba esa diferencia o bien simplemente carecía
de algunos de ellos, conteniendo, a duras penas, una lista de indicadores,
a menudo sin ninguna explicación o justificación
- La máxima compatibilidad con las metodologtas generales
aplicables en sistemas de información. En realidad, este
requerimiento y el anterior son dos caras de una misma moneda.
Si a estas tres consideraciones sumamos los otros dos requerimientos
indicados más arriba, es decir, que una metodología
debe combinar las propiedades de potencia y operatividad, entonces
tenemos las cinco propiedades que esta metodología pretendía
satisfacer y que hemos indicado más arriba (potencia, operatividad,
capacidad didáctica, articulación y compatibilidad).
Una última advertencia sobre la naturaleza de este método.
No se pide al lector que lo acepte como artículo de fe. Buena
parte de este método es indecidible en el más puro
sentido lógico, es decir, no es posible decir de él
si es verdadero o es falso. No se pide a nadie que crea algo así
como que este método "es verdadero" (tampoco es
falso).
La razón es que a un método de estas características
no le corresponde ser verdadero o falso, porque no hace proposiciones
sobre la realidad al estilo de "la luna es un satélite
de la tierra". Es decir, este método no pretende hacer
descubrimientos sobre la naturaleza de la realidad, sino que presenta
propuestas para abordar determinados aspectos de la realidad. Entendemos
que a un método de estas características no le corresponde
ser verdadero ni falso, sino que le corresponde tratar de:
a) primero y ante todo, ser útil;
b) segundo, ser racional, es decir, estar basado en conocimientos
previos racionales y derivar de inferencias realizadas de manera
racional y plausible;
c) tercero, ser compatible con el grueso de nuestros conocimientos
en materia de sistemas de información y de sistemas de información
documentales.
Puede estar seguro el lector de que las tres cosas precedentes se
han perseguido con ahínco en esta metodología.
Corresponde ahora señalar, brevemente, qué no es este
trabajo. No trata sobre catalogación, ni sobre análisis
documental. El método que se propone aquí no contradice,
sino que se complementa, con los métodos de catalogación
y análisis documental convencionales, motivo por el cual
no entra en tales aspectos.
Unas palabras sobre las fuentes y la bibliografía: nos hemos
limitado voluntariamente a las fuentes y las obras que hemos utilizado
a fondo para este trabajo. Ahora bien, en algunas de las fuentes
mencionadas aquí, por ejemplo, en la sede web del proyecto
Desire (www.desire.org), o en la web dedicada a Information Quality
de la WWW Virtual Library (www.vl.org), se listan decenas o centenares
de buenos recursos que el lector interesado puede consultar.
2 ¿Por
qué evaluar?
Antes de presentar y de discutir esta metodología
puede resultar conveniente tratar de responder a esta pregunta:
¿por qué evaluar? Examinemos algunas respuestas.
A medida que la Internet vaya creciendo, será más
y más necesario para los profesionales de la documentación
disponer de criterios sólidos para saber evaluar recursos
digitales y determinar su valor o su capacidad relativa para cumplir
sus objetivos.
Es una situación que comenzó a manifestarse hace ya
algunos años en el seno de las organizaciones que crean y
mantienen directorios de recursos digitales, el ejemplo por excelencia
de las cuales, no por calidad, sino por popularidad, es Yamo <www.yahoo.com>,
y que ahora se han multiplicado, hasta el punto que un solo país
como España cuenta ya con varias decenas de empresas comerciales
dedicadas a esa labor.
En concreto, y en el ámbito general, el meta directorio Buscopio
<www.buscopio.com>, un servicio creado por el grupo Prisa,
contabilizaba 35 directorios españoles de recursos digitales
a mediados de 1999, a los que habría que sumar unos 40 directorios
o buscadores más de ámbito autonómico.
Todo lo anterior sin tomar en considerar los directorios especializados,
sobre los que únicamente podemos decir que pueden contarse
por varios cientos, pues no olvidemos que muchos de ellos son accesibles
únicamente en el seno de intranets o exeranets. En total,
y solamente para un país como España, una estimación
muy conservadora nos proporcionaría un censo de unos 500
lugares webs, pertenecientes a organismos o empresas del sector
público o privado, que destinan personal y otros recursos
a evaluar y elaborar directorios de recursos digitales.
Ahora bien, la cuestión no termina aquí, porque la
necesidad de contar con profesionales capaces de desarrollar esta
clase de evaluaciones se está extendiendo a otros ámbitos
y entornos profesionales muy distintos. Citaremos tres de ellos:
en primer lugar, en muchos departamentos de universidades existen
profesionales que se ocupan de seleccionar, evaluar y describir
recursos digitales para los profesores, alumnos e investigadores
de la universidad.
En segundo lugar, las empresas que diseñan sistemas de información
basados en tecnología web o que ofrecen consultoría
sobre información, documentación y comunicación
necesitan profesionales preparados para poder auditar las sedes
web de sus clientes y ofrecerles consejos para que sus páginas
sean navegables, para que la información esté bien
organizada y para que los motores de búsqueda les otorguen
puntuaciones altas.
En tercer lugar, centros de documentación de empresas de
comunicación de todo tipo (prensa, radio, televisión)
están incorporando directorios y bases de datos de recursos
web como un servicio más para sus clientes o usuarios y,
siguiendo una acreditada tradición documental, procuran no
reseñar webs que no satisfagan unos mínimos de calidad.
En todos los escenarios señalados la situación es
parecida: se requieren instrumentos intelectuales para poder decidir
cuándo un recurso debería figurar en un directorio
o cuándo no y en función de qué parámetros.
La razón es que uno de los valores más apreciados
de las selecciones de recursos digitales es que son, precisamente,
selectivas. Por otro lado, las empresas que disponen de sede web
están cada vez más interesadas en disponer de criterios
para saber si su web posee elementos de calidad, más allá
de la evidencia de la calidad de contenidos o de la vistosidad del
diseño.
Por último, se necesitan también indicaciones operativas
para describir y representar esos recursos, puesto que va a ser
necesario que formen parte de alguna compilación. A1 mismo
tiempo, muchas de las operaciones que aquí se describirán
resultarán útiles también para que una sede
web pueda obtener mejor puntuación en los motores de búsqueda
de Internet.
Por tanto, ahora ya podemos dar respuesta a la pregunta: necesitamos
evaluar porque conforme se populariza la publicación a través
del web, más se necesitan profesionales que realicen una
labor de selección que separe el ruido de la información;
profesionales que señalen qué está bien y qué
no está bien en un recurso digital, y ya que necesitamos
seleccionar y señalar, necesitamos criterios claros y funcionales
para realizar esas labores.
3 Estructura
Esta propuesta metodológica se articula
en tres partes:
1. Conceptos.
2. Indicadores.
3. Procedimientos.
Se acepta que, en sistemas de información, una metodología
que llega al nivel de la implantación, es útil que
se presente de manera articulada, de manera que en esa metodología
se pueda diferenciar, por lo menos, entre conceptos, herramientas
y fases o procesos, también llamados a veces ciclo de vida
(Longworth, 1992; Consejo Superior de Informática, 1993;
Yourdon, 1993; Codina, 1997).
De este modo, los conceptos proporcionan un conjunto de definiciones
explícitas y de propuestas conceptuales que establecen su
marco intelectual. Los indicadores son equivalentes a las herramientas
en las metodologías generales de sistemas de información.
Finalmente, los procedimientos incluyen las indicaciones y métodos,
así como proporcionan orientaciones sobre el principal producto
resultante: la descripción evaluada del recurso digital.
4 Conceptos
4.1 Definiciones
Cuando se evalúan y describen recursos digitales tenemos
que adoptar decisiones sobre el nivel en el cual situaremos el análisis
y la consiguiente evaluación, así como debemos tener
claro qué es un recurso web. Además, es fácil
que surjan dudas a propósito de cuestiones como las siguientes:
¿es lo mismo una URL que una web? ¿es lo mismo una
web que una página web? ¿qué diferencia hay
ente una sede web y un recurso digital? etc.
Para discutir los anteriores puntos proponemos el grupo de definiciones
siguientes:
| Término |
Definición |
Agencia
de evaluación
(lnformation gateway)
|
Organismo
del sector público o privado que busca, selecciona y
describe recursos digitales de acuerdo con un procedimiento
explícito de selección y evaluación basado
en la calidad del recurso.
Generalmente, las agencias de evaluación hacen públicos
tales criterios de evaluación y pretenden servir a un
público académico o profesional.
Son ejemplos de tales agencias: BUBL (www.bubl.ac.uk); ADAM
(www.adam.ac.uk);
Cercador (www.cercador.com). |
| Evaluación |
Evaluar
es determinar el valor de una cosa. La evaluación, por
tanto, es un proceso que permite decidir sobre el valor de una
cosa. |
| Página
web |
La
norma ISBD(ER) proporciona la siguiente definición: aCada
una de las páginas de un documento hipertextual de un
sitio web".
Es ésta una definición que no nos deja muy satisfechos,
ya que en el soporte digital no existen páginas, por
lo menos no en el sentido habitual del término y por
ello convendría aclara mejor su significado.
Nosotros proponemos la siguiente definición: Una página
web es una sección unitaria de una sede web.
Ahora bien, en la práctica, a veces, "página
web" actúa como un sinónimo de "lugar
web"; por tanto, debemos señalar que, independiente
de las definiciones precedentes, y según el contexto,
"página web" puede señalar una sección
de una web (uso estricto del término) o a una web completa.
En realidad, la única unidad discreta que existe, en
sentido estricto, en un documento
digital de tipo hipertextual es el nodo. Ahora bien, un nodo
puede equivaler a una o a varios miles de páginas, en
caso de que su contenido se imprimiese en papel.
Otras veces, ni siquiera es posible imprimir un nodo: piénsese
en un nodo multimedia, por ejemplo.
También podría considerarse que una página
podría equivaler a la cantidad de información
que cabe en una pantalla (sin usar la barra de desplazamiento);
pero este uso no se suele dar, de facto, en el mundo digital.
De aquí que nosotros adoptemos la propuesta de la IPLA
(ligeramente modificada sólo a efectos de claridad) y
propongamos una definición según la cual una página
web es una sección unitaria de un sitio o lugar web. |
Recurso
digital (sinónimo: recurso
electrónico)
|
La
norma ISBD(ER) define así recurso electrónico:
"Material codificado para ser manipulado por ordenador.
Incluye materiales que requieren la utilización de un
periférico conectado a un ordenador y los servicios en
línea".
Recurso digital, por tanto, es un término abstracto para
referirse a cualquier documento o servicio de inlorinación
en formato digital. El término incluye recursos en línea,
típicamente a través de Internet y fuera de línea,
por ejemplo, a través del uso de discos ópticos
y otros dispositivos masivos de memoria.
La tipología de tales recursos digitales es muy variada,
y puede ser considerada desde puntos de vista muy distintos.
A título de ejemplo, una posible tipología, inacabada,
de tipos de recursos digitales en Internet podría darnos
un listado como éste:
- Base de datos
- Directorio
- Documento
- Medio de comunicación
- Motor de búsqueda
- ONG
- Publicación periódica
- Sede web corporación
- Sede web institución académica
- Sede web institución comercial |
Sede
web
(sinónimos: lugar rveb,
página web, homepage)
|
La
norma ISBD(ER) define así lugar web: "Localización
en la WWW, identificada por una URL, que almacena páginas
web para facilitar su acceso y uso"
Una sede web es una entidad digital, identificada por una URL,
que contiene uno o más recursos.
A algunas personas les resulta difícil distinguir entre
el concepto de <sede web> y el concepto de <URL>,
entre otras cosas porque, efectivamente, a veces, corresponden
a la misma cosa, aunque considerada desde distintos puntos de
vista.
La idea de sede (o lugar) tiene rma connotación lógica,
mientras que la idea de URL tiene una connotación física.
En concreto, una sede web es una unidad virtual, en tanto que
digital, más o menos arbitraria, que puede estar formada
por diversos documentos, subsecciones, etc., cada uno de los
cuales puede tener su propia URL.
Una URL establece, en cambio, la dirección telemática
de un recurso dentro de una memoria controlada por un ordenador,
que a su vez está dentro de una red.
Además, como hemos señalado, una sede web puede
tener una o más URL, por ejemplo. una para cada recurso
o sección: <www.upf.es>, <www.upf.es/occ>,
etc. |
| URL |
Una
URL es la dirección telemática de una web o de
una sección de una web.
En concreto, una URL indica la dirección de un recurso.
Este recurso debe estar dentro de un dispositivo de almacenamiento
de un ordenador que actúa como servidor web y, a su vez,
este ordenador está dentro de una red.
La URL identifica tanto al recurso como al ordenador que lo
contiene y que está en condiciones de servirlo a través
de la Internet por medio de un protocolo de comunicación
cliente/servidor.
La URL típica de un recurso digital en la web tiene la
forma <http://www.nombreinstitucion.dominio>, donde <hup>
es la identificación del protocolo de comunicación.
En la mayoría de los navegadores, ya no es necesario
incluir el elemento <hlqpr//> y basta con indicar la dirección
que sigue a ese elemento, como <www.upf.es>.
Por su parte, <www> es un elemento que señala el
daninio de más alto nivel: la W W W, y es de uso optativo.
Por tanto <www.upf.es>, al igual que <allmovie.eom>,
son URL válidas. Ambas identifican un ordenador concreto
dentro de la red www de la Internet y un recurso concreto.
Debe recordarse que nombres como los aquí mostrados son
nemóntcos que el navegador de Internet traduce a números,
que son los que, en realidad, identifican de manera única
a cada ordenador conectado a Internet.
En general, cuando solamente se indica un nombre de ordenador
y un dominio, como en los casos anteriores, se hace referencia
a un recurso por defecto, identificado generalmente con el nombre
<indcx.htm> o <index.html>, o cualquier otro que
se establezca por defecto a través de la configuración
del ordenador en cuestión.
Otras URL pueden ser mucho más detalladas, por ejemplo,
<www.pads.ahds.ac.uk/padsFilmTVCollectionprojects>. |
| Web |
En
la práctica, la palabra web puede significar tantas cosas
que solamente acudiendo al contexto de uso es posible saber
a cuál de ellas se refiere.
El término web es, a veces, un apócope de World
Wide Web y, por tanto, se refiere al conjunto de páginas
web interconectadas a través de Internet que forman la
World Wide Web.
Otras veces, en cambio, web se utiliza como sinónimo
de "página web" o de "sede web";
por último, a veces se utiliza como abreviatura de <tecnología
web", etc. En concreto: no es posible apuntar a un uso
unívoco del término web sin acudir al contexto.
Nosotros proponemos que, a menos que el contexto provea un significado
inequívoco, nunca se utilice la palabra web sin cualificada.
Por ejemplo, si nos referimos a una sede web, debemos decir,
en efecto: "sede web"; si nos referimos a la tecnología
web, entonces diremos aecnologia web", y nunca "web"
a secas, etc. |
A partir
del conjunto de definiciones precedentes, proponemos la siguiente
definición:
Evaluación
de
recursos digitales |
La
evaluación de recursos digitales es un procedimiento
formalizado, es decir, constituido por un método explícito
y articulado, por el cual se determina la calidad de un recurso
digital. |
Si
nos proponemos establecer un procedimiento para determinar la calidad
de un recurso digital, parece que debemos comenzar por identificar
cuáles son las propiedades más importantes de los
recursos digitales. A ello dedicamos la siguiente sección.
4.2 Propiedades
de la información digital
Los dos ingredientes que hacen que un recurso digital sea valioso
parecen estar muy claros en una primera aproximación: forma
y contenido. Ahora bien, a efectos de evaluación, esos dos
criterios, forma y contenido, solamente son un punto de partida,
no un punto de llegada. En primer lugar, podemos tener una web con
contenidos de alta calidad, pero inutilizables por estar mal organizados.
Con las cuestiones de forma podemos llegar a conclusiones parecidas:
una web puede estar exquisitamente diseñada, pero ser tan
poco navegable que no comunique bien con los usuarios.
Además, si queremos mejorar una web o si queremos asignar
puntuaciones, necesitamos articular con precisión qué
se entiende por un buen contenido y una buena forma. Los criterios
que siguen pretenden proporcionar elementos que nos permitan avanzar
e ir más allá de esa idea correcta, pero insuficiente,
de que una buena web es una combinación de calidad de contenido
más calidad formal.
Ahora bien, antes de proponer criterios de evaluación es
necesario conocer cuáles son las propiedades más características
de la información digital. Para ello, discutiremos tres propiedades
de la información digital que suelen ser mal entendidas cuando
se crean sedes web, y por tanto, a las que corresponde prestar una
mayor atención, a saber: la virtualidad, la recuperabilidad
y la computabilidad (Codina, 1996).
4.2.1 Virtualidad,
o la cantidad deviene calidad
La virtualidad de la información digital tiene numerosas
dimensiones, pero en este trabajo nos interesa una de ellas en concreto,
la que se refiere a la capacidad (virtualmente) ilimitada del medio
digital como contenedor de información. Lo que nos dice esta
propiedad es que no solamente es importante la calidad de la información
que contiene una sede web, sino también la cantidad. ¿Cómo
puede ser esto así?
La razón es que, en el mundo analógico, muy pronto
se saturan las capacidades de los soportes: un libro no puede tener
mucho más de mil páginas, una cinta de vídeo
puede tener poco más de tres horas, un fascículo de
un diario o de una revista puede tener apenas unos centenares de
páginas, etc.
¿Qué sucede en el mundo digital? ¿Existe alguna
limitación a que la web de una revista proporcione acceso
a la totalidad de los números anteriores? En principio, la
única limitación es de tipo logístico o práctico,
pero no hay ninguna limitación, digamos ontológica,
es decir, basada en la naturaleza del medio, para que una web no
pueda ser la interfase unificada que proporciona acceso a grandes
volúmenes de información.
Algún cambio cualitativo se ha producido cuando en lugar
del límite de unas pocas miles de páginas en una guía
de cine en papel, por ejemplo, podemos disponer de información
sobre centenares de miles de filmes y sobre millones de cineastas
en línea en una sola fuente de información (AllMovie).
Esa cualidad, por tanto, debe ser considerada y apreciada cuando
se examinan las propiedades de la información digital. Sin
embargo, la pregunta más importantes es, seguramente, la
siguiente: ¿deben proporcionar las sedes web grandes volúmenes
de información para ser valiosas?
Nuestra opinión es que sí, por lo menos siempre que
se tenga la oportunidad, este debería ser un objetivo claro.
Dicho de otra forma, si es posible poner una gran cantidad de información
valiosa, hágase así y procure ponerse toda la información
posible. Podemos preguntarnos qué sucede si la institución
que desea crear una web dispone de poca información. Lo que
nosotros nos preguntaríamos, por nuestra parte, es: si disponen
de poca información, ¿para qué desean ponerla
en formato digital?
Sea como sea, la cantidad de información que proporciona
un lugar o una sede web debería considerarse como un elemento
de calidad. No existe una contradicción aquí: una
de las leyes filosóficas mejor contrastadas en múltiples
dimensiones de la realidad es que, a partir de cierto umbral, lo
cuantitativo deviene cualitativo. Es decir, la "mera"
cantidad de información se transforma, tan pronto como supera
una masa crítica, en calidad de información.
No podemos establecer dónde está el umbral que separa
a mucha de paca cantidad de información. En primer lugar,
porque dependerá de la clase de sede web o de recurso digital
considerado; en segundo lugar, porque buena parte de las veces,
qué es mucho o qué es poco será una propiedad
relativa, es decir, comparativa entre sedes webs: a igualdad de
los demás factores, será más valioso el recurso
que proporcione mayor cantidad de información.
Por tanto, en relación al tema de la capacidad digital, la
lección es doble: en primer lugar, la cantidad de información
es una auténtica calidad del medio digital. Cuando evaluamos
sedes web podemos permitirnos el lujo de apreciar esa dimensión
cuantitativa que, como decimos, deviene cualitativa. En segundo
lugar, si la tenemos presente cuando estemos involucrados en el
diseño de una sede web, deberíamos poner en nuestra
lista de chequeo un ítem que nos obligue a preguntarnos por
la manera de conseguir que nuestra sede web tenga no solamente buena
información, sino también mucha información.
4.2.2 Recuperar
versus navegar
La navegación es una prestación que, mejor o peor,
está prevista en casi cualquier recurso digital; en cambio
la recuperación suele obviarse. Empecemos por definirlas.
Ambas cosas son operaciones de obtención de información,
pero presentan diferencias importantes de tipo cognitivo y tecnológico.
Presentan diferencias cognitivas porque constituyen procedimientos
distintos de satisfacción de necesidades de información,
y presentan diferencias tecnológicas porque se basan en métodos
y en tecnologías efectivamente distintos.
La navegación es un procedimiento de obtención de
información basado en desplazarnientos sucesivos a través
de una red de nodos de información. Estos nodos pueden estar
o pueden no estar organizados. El caso más frecuente, en
webs de una cierta calidad, es que la navegación se haga
a través de estructuras jerárquicas organizadas en
forma de árbol. Pero navegar también consiste en desplazarse
por una red sin estructura definida, como es el caso de la (falta
de) estructura de algunas webs, o de la propia Internet vista en
su conjunto.
Por su parte, la recuperación de información es un
procedimiento que consiste en extraer información de un fondo
documental en base a comparar las necesidades de información
de los usuarios con los documentos existentes en ese fondo. De realizar
el proceso de comparación se encarga un programa informático
sin intervención directa del usuario, quien únicamente
debe expresar su necesidad de información al programa a través
de una interfase al uso.
El lector reconocerá la diferencia entre ambas operaciones
si piensa en la diferencia que existe entre buscar información
desplazándose a través de la estructura en árbol
de un directorio como Yahoo o buscar información escribiendo
una o más palabras en la ventana de búsqueda de un
motor como A1taVista.
La cuestión que nos interesa considerar aquí es la
siguiente: no es suficiente un sistema de navegación para
garantizar el acceso a la información que contiene una web,
sino que, en realidad, y salvo excepciones muy determinadas, cualquier
sede web medianamente compleja requerirá de un sistema de
recuperación para complementar al sistema de navegación
si se desea garantizar el acceso a la información.
La recuperación se construye de diversas maneras. La más
fácil y accesible consiste en añadir un programa de
indización al programa servidor de la web. Este mismo programa
de indización permite que el cliente web pueda enviar preguntas
al servidor, a través de un formulario que se presenta como
una página HTML al navegador del usuario. Otras opciones
más complejas pasan por el uso de un programa completo de
gestión de bases de datos. Actualmente, buena parte de los
sistemas de gestión de bases de datos del mercado puede trabajar
en estrecha unión con el servidor web, de manera que los
usuarios pueden utilizar su navegador para hacer operaciones de
recuperación a través de esas bases de datos.
Un ejemplo de programa indizador a gran escala lo tenemos en los
motores de búsqueda como A1taVista. Muchas sedes web utilizan
un indizador de ese mismo tipo para permitir la recuperación
de información. Podemos ver un buen ejemplo de esto en la
web de la Unesco <www.unesco.org>, donde es posible navegar
por la información o entrar términos en una ventana
de búsqueda para hacer recuperación de información
(se puede ir directamente a la página HMTL que tiene el formulario
de búsqueda si se entra esta dirección en el navegador:
<http://www.unesco.org/general/eng/util/seareh.html".
Un ejemplo de utilización de bases de datos completas para
hacer recuperación de información lo tenemos en la
web del Ministerio de Cultura <http:www.mcu.es> que permite
la consulta de diversas bases de datos, entre ellas bases de datos
de cinematografía y de libros. En concreto, se puede consultar,
por ejemplo, la base de datos del ISBN (http://www.mcu.es/bases/spa/isbn/ISBN.html>,
que contiene información sobre todos los libros editados
comercialmente en España desde 1972.
4.2.3 Computabilidad:
más allá de la interactividad
Los medios digitales permiten una forma de interactividad muy avanzada
cuando explotan para ello una de las propiedades más genuinas
de la información digital: la computabilidad.
La primera consecuencia de la digitalización de la información
es que puede ser tratada por un programa informático. Esto
es la computabilidad. La información registrada en un soporte
analógico, en cambio, es estática. Pongamos un ejemplo.
Un directorio de cine en papel puede contener la fecha de nacimiento
de los cineastas. Un directorio en soporte digital nos puede indicar,
para cada día del año, quiénes cumplen años
y cuántos cumplen, y la información cambiará,
naturalmente, según qué día y qué año
hagamos la consulta.
El poder de la computabilidad es tan grande como el poder mismo
que demuestran los ordenadores día a día. Intentaremos
mostrarlo desarrollando el ejemplo anterior. Imaginemos que disponemos
de una base de datos de cineastas y para aprovechar esa información
queremos publicar en papel un directorio sobre el mundo del cine
que informe, para cada día del año, qué edad
tiene cada uno de los cineastas.
La única vía para lograrlo sería la de compilar
la información para cada personaje, para cada día
del año. Supongamos que queremos que el anuario abarque varios
años, digamos cinco años. Tendríamos que hacer
esa misma compilación, variando el dato de la edad, para
cada uno de los cineastas y para cada uno de los días, en
los cinco años durante los cuales queremos que el directorio
sea útil. Una tarea titánica, tanto que no es probable
que ninguna empresa se anime a editar un proyecto de ese tipo, aún
disponiendo de la base de datos de cineastas.
¿Podría proporcionarse esa misma utilidad en un sistema
digital de una manera más fácil? La respuesta es que
sí, ya que gracias a la computabilidad no tendríamos
que compilar y almacenar toda la información, sino simplemente
escribir una fórmula que la generase automáticamente
cada vez, y de manera interactiva y adaptada al contexto.
Por tanto, en lugar de almacenar la información, bastaría
con almacenar una fórmula del estilo, "tómese
la fecha del sistema operativo y declárese fecha del día,
selecciónense los personajes cuyo día de cumpleaños
coincide con la fecha del día; ahora, y para cada personaje,
réstese el año de nacimiento al año de la fecha
del día", y con esta fórmula que, debidamente
codificada puede ocupar unas cuantas decenas de líneas de
programación, podemos generar más información,
y de forma más fiable, que compilando miles de páginas
de información. En términos de bytes, la fórmula
ocupará unos cuantas decenas de bytes como máximo;
si tuviéramos que compilar la información, necesitaríamos
varios megabytes, posiblemente centenares de megabytes, y esto solamente
para unos pocos años, mientras que la fórmula tiene
una validez virtualmente infinita.
Desire (www.desire.org) es un proyecto de la UE que ha publicado
en formato digital un interesante trabajo sobre la creación
de agencias de evaluación (información gateways)
 |
Aunque
el ejemplo anterior puede parecer rebuscado, nos muestra claramente
la potencia que proporciona poder almacenar una fórmula en
lugar de almacenar información. Claro que no siempre es posible
elegir entre fórmula e información. El ejemplo descrito
trata de un caso real, en concreto esta prestación puede
encontrarse en la versión en CD?ROM, ahora también
en DVD, de AllMovie (la versión web de este directorio puede
verse en <allmovie.com> donde, sin embargo, no puede utilizarse
esta prestación).
Pueden verse otras posibilidades de la computabilidad, como una
forma avanzada de interactividad, en las siguientes sedes web: en
Nova, de la cadena de televisión PBS <www.pbs.org>,
así como en la ya mencionada All Media Guide <allmovie.com>;
en este segundo caso se pueden apreciar especialmente en las opciones
de búsqueda.
La Internet nos está familiarizando con otras formas de interactividad
netamente basadas en la computabilidad: por ejemplo, algunas web
ofrecen recomendaciones de compra por una vía, en principio,
poco intuitiva, pero que se ha revelado de gran eficacia: cuando
alguien adquiere un libro, llamémosle la obra X, a través
de un servicio por Internet, por ejemplo a través de Amazon
<www.amazon.com>, el sistema informa sobre otros títulos
que han adquirido quienes también adquirieron la obra X.
El resultado suele ser asombrosamente eficiente, pues a veces es
capaz de proporcionar información más relevante que
haciendo una búsqueda por títulos o palabras clave.
Es previsible que, en el futuro, la computabilidad nos proporcione
nuevas formas de interactividad que ahora son desconocidas. Solamente
dependemos para ello de la capacidad y la imaginación de
los futuros creadores de sedes web. La computabilidad, por tanto,
es cualquier forma de interacción que involucra la explotación
de las capacidades de computación propias de los ordenadores
y exclusivas, por tanto, del medio digital.
SEGUNDA PARTE: PARÁMETROS E
INDICADORES
5 Parámetros
Ahora estamos en mejores condiciones de discutir una propuesta de
criterios o indicadores de evaluación. Lo primero que debe
decirse es que no existe un consenso sobre todos los elementos o
parámetros que deben considerarse, y que diversas agencias
de evaluación utilizan criterios diversos que, por tanto,
solamente coinciden parcialmente.
En concreto, un grupo de profesores de la Universidad de Georgia,
realizó una investigación sobre el tema y encontró
una lista de 509 posibles criterios de evaluación. (Puede
consultarse información sobre esta investigación en:
<http://itech1.coe.uga.edu/faculty/gwilkinson/webeval.html>).
La lista de indicadores de calidad que se ofrece aquí, por
tanto, es tan discutible como cualquier otra, aunque no es arbitraria
y el autor, naturalmente, apuesta por ella.
Creemos que la característica principal de esta lista de
indicadores es su carácter, si no razonable, por lo menos
sí razonado. A diferencia de otras listas de indicadores,
que se limitan a proponer un rótulo para cada criterio, aquí
se ha procurado justificar (razonar) cada uno de ellos y proponer
indicios para su evaluación.
Además, se ha procurado articular los indicadores en tres
niveles (l, 2, 3) siempre que ha sido posible. En el sistema articulado
de evaluación que proponemos aquí, la superación
de cada uno de los tres niveles corresponde a la siguiente escala
nominal de calidad:
· Nivel 1: Aprobado.
· Nivel 2: Notable.
· Nivel 3: Excelente.
Lo que significa que un recurso que satisface el nivel 1 en un parámetro
determinado alcanza la suficiencia, etc. Naturalmente, ni esta puntuación,
ni la escala nominal propuesta, ni la articulación precisamente
en tres niveles, etc., es esencial al método, pero puede
añadirle utilidad. El motivo es que se puede comprobar, para
cada parámetro, si una web determinada está en el
nivel suficiente o bien llega a la excelencia, etc.
5.1 Parámetros
e indicadores básicos de evaluación
En primer lugar, y aunque ya hemos señalado que no existe
un acuerdo total sobre todos los aspectos que deben contemplarse,
hay unos cuantos de ellos sobre los que existe bastante unanimidad
y que son los siguientes:
1. Contenido.
2. Autoría.
3. Ergonomía.
4. Representación de la información.
Ahora bien, si quisiéramos reducir aún más
la lista, podríamos elegir los dos primeros criterios exclusivamente:
1. Contenido.
2. Autoría.
Por su importancia, dedicaremos a estos dos primeros criterios unos
comentarios por separado, sin perjuicio de que volveremos a tratarlos
en la lista completa de indicadores.
En concreto, el criterio de contenido debe contemplar indicadores
tanto sobre la calidad como de cantidad de la información.
Entre los primeros tenemos a los siguientes: el rigor, la exhaustividad,
la actualización, la edición, la sistematización,
el interés intrínseco y la originalidad.
Sobre la cantidad de información tenemos como indicador el
grado de cobertura o exhaustividad de la información respecto
al campo tratado. Vamos a examinar los indicadores señalados:
5.1.1 El contenido:
indicadores de calidad
1.1. Rigor. Se refiere al cuidado con el que ha sido preparada la
información. No siempre podemos estar seguros respecto a
esto, y con frecuencia debemos guiarnos por indicios más
o menos (in)directos. Algunos de estos indicios son: la mención
de otras fuentes, la mención de datos concretos (fechas,
autores, estadísticas), la ausencia de errores factuales,
la ausencia de juicios de valor gratuitos, la separación
cuidadosa entre opinión e información, etc., por no
mencionar la ausencia de errores ortográficos.
1.2. Exhaustividad. Este indicador se refiere al grado en el cual
las informaciones se presentan de modo más o menos completo.
Por ejemplo, un dato bibliográfico puede consistir solamente
en un título y un nombre de autor, o incorporar también
la fecha de edición, el lugar de edición, el nombre
de la editorial, el número de páginas de la obra y
el número de ISBN. Un directorio de empresas puede dar un
nombre y una ciudad para cada empresa o la ficha completa de la
misma, incluyendo el nombre de los miembros del consejo de administración;
una biografía puede dedicar un párrafo a cada personaje
o el equivalente a varias páginas de información,
etc.
1.3. Actualización. Señala la frecuencia o la fecha
de la última actualización. Es evidente que, en general
y a igualdad de otros factores, cuanto más actualizada sea
una información, mayor valor tiene. Si consultamos un atlas
geográfico de Centroeuropa desearemos, con toda seguridad,
que sea lo más actualizado posible.
1.4. Edición. Este indicador se refiere al grado, tanto explícito
como implícito, y más o menos evidente según
los casos, en el que la información ha sido tratada, revisada,
completada, editada en una palabra, antes de ser publicada.
Ofrece evidencias de edición una web que presenta un título,
un nombre de autor (o una indicación de autoría) y
una fecha de creación, por no mencionar, una vez más,
la ausencia de errores ortográficos o la simple presentación
descuidada.
Las menciones de autor, la titulación y la datación
deben repetirse en todas las secciones o documentos de la web si
procede, es decir, si la naturaleza del recurso lo exige. Por ejemplo,
la web de una publicación periódica deberá
indicar no solamente los datos del organismo editor, el nombre del
director o directora de la publicación, cte., sino que deberá
presentar esos datos para cada artículo de la publicación,
cte.
1.5. Sistematización. El tratamiento sistemático proporciona
una gran calidad a la información, por eso debe considerarse
un indicador de primera magnitud. En el punto anterior hemos mencionado
un factor de sistematización, pero cada tipo de recurso tiene
los suyos propios. Por ejemplo, en un directorio hay sistematización
si cada web está descrita de la misma forma. Hay sistematización
en una base de datos cuyos registros poseen todos la misma estructura
básica, cte.
1.6. Interés intrínseco. Aunque sea una obviedad,
hay que recordar que existen temas completamente triviales, y muchas
webs dedicadas a ellos. De hecho, la trivialidad y el esnobismo
parece ejercer una atracción fatal en el mundo de la WWW.
Deben evitarse, simplemente, webs dedicadas a temas de interés
ridículo. Dicho de otro modo, debe considerarse el interés
intrínseco de la información por encima de consideraciones
de estética o de esnobismo. En este sentido, otro motivo
de sorpresa es la enorme atención que algunas webs de contenidos
voluntariamente triviales merecen en los medios de comunicación.
1.7. Originalidad. Este parámetro se refiere al grado en
el cual un recurso ofrece informaciones únicas o exclusivas
en algún sentido. Muchas webs ofrecen informaciones relacionadas
con temas de actualidad, pero solamente algunas webs ofrecerán,
además, tratamientos en profundidad de tales temas o recursos
complementarios, como gráficos, mapas, infograffas, datos
estadísticos, puntos de vista opuestos, cte. Muchas webs
ofrecen listas de recursos digitales, pero solamente algunas evalúan
esos recursos, cte. Este indicador mide, en definitiva, el grado
en el cual un recurso ofrece algo que únicamente puede encontrarse
en el mismo.
5.1.2 El contenido:
factores de cantidad
Ya hemos hablado antes de la importancia de la cantidad como
indicador de calidad en los contenidos, y de cómo no existe
ninguna paradoja en ello. Lo que debe estimarse aquí son
dos cosas:
1. Superación del umbral de la trivialidad. Una web bien
diseñada, pero con una cantidad trivial de información
no supera este umbral. La WWW está repleta de ese tipo de
webs. Deben evitarse en una política de evaluación
de recursos digitales.
2. Cobertura relativa. La cobertura relativa es una estimación
de en qué medida, dado el tema o dominio de interés
del recurso, se ofrece o no una cobertura completa de ese tema o
dominio. Los indicadores aquí varían mucho según
la clase de recurso, pero en general, el indicador adopta una forma
muy simple: más es mejor. Entre dos directorios dedicados
a medios de comunicación será mejor, a igualdad de
otros factores, el más completo.
Es cierto que hay veces en que la cantidad parece reñida
con la calidad, pero si se examina con atención la cuestión,
se verá que la mayor parte de las veces no existe esa contradicción.
Hablamos de cantidad de información útil, o de cantidad
de información valiosa, no de cantidades indiscriminadas
de información. Además, este parámetro es relacional
o comparativo. La cantidad es aquí un factor de calidad que
sirve para comparar dos recursos que, en otros extremos, pueden
ser similares. Por ejemplo, si comparamos AllMovie (allmovie.com)
con IMBD (www.imdb.com), el factor cantidad debería inclinarnos
por considerar mejor a la primera; sin embargo, sorprendentemente,
la mayoría de guías de recursos mencionan a la segunda
e ignoran a la primera.
5.1.3 La autoría
Por su parte, el parámetro de la autoría puede evaluarse
a través de tres aspectos o indicadores diferentes (aunque
muy relacionados entre sí, claro está):
1. La .solvencia del autor ylo de la institución que ha creado,
producido o editado el recurso. Es evidente que no merece el mismo
crédito una web sobre salud producida por un doctor o una
doctora en Medicina que por un curandero, para poner un ejemplo
de los llamados "de manual". Por tanto, un indicador de
calidad en este sentido será la adecuación curricular
del autor al tema tratado.
Por parecido razonamiento, es evidente que no podemos otorgar el
mismo crédito a un informe sobre política cultural
publicado en la web de la Unesco que uno publicado en la web de
un grupo que haga llamamientos al exterminio de media humanidad.
Por tanto, respecto a la figura del editor o distribuidor, su solvencia
pública será otro indicador de importancia capital.
Como regla general, es evidente que existen organismos que ofrecen
mayores garantías, de entrada, que otros. Por ejemplo, siempre
suele ser un buen indicador de calidad el que un recurso haya sido
publicado por una universidad, o por una editorial de prestigio,
cte.
2. La existencia de declaraciones explícitas de autoría.
Sorprende el elevado número de webs que carecen de indicaciones
claras sobre a quién cabe atribuir la paternidad, la propiedad
o la responsabilidad intelectual de la misma.
Por eso, de entrada, es ya un indicador de calidad la simple presencia
de esa información. Una web bien concebida debe tener un
apartado donde se explique sin ambigüedad y con el máximo
detalle posible: a quién o a quienes debe atribuirse la responsabilidad
del recurso; quién o quienes son los editores o distribuidores
del recurso. Esta declaración debería ir acompañada
de datos complementarios sobre los autores y los editores: institución
donde trabajan; dirección postal de los editores, etc. Por
el contrario, una web sin tales indicaciones debe considerarse,
de entrada, poco solvente.
3. La esperanza de vida del recurso. Salvo excepciones notables,
parece más razonable concentrar los esfuerzos de descripción
y evaluación en recursos que disponen de alguna clase de
soporte empresarial o institucional que en recursos producidos como
resultado de iniciativas estrictamente personales.
Las páginas personales son muy numerosas y tanto su vida
media como su calidad no solamente son muy irregulares, sino que
su fiabilidad y solvencia en relación a los temas tratados
es muy difícil o imposible de contrastar; de aquí
el principio de evitar la evaluación de páginas producto
de iniciativas estrictamente personales.
5.2 Lista completa
de parámetros e indicadores de calidad
Una vez discutidos por separado, a causa de su gran valor intrínseco,
los parámetros e indicadores del contenido y de la autoría,
vamos a proponer ahora la lista completa de parámetros de
evaluación de recursos digitales. En esa lista volveremos
a considerar, pero ahora en su contexto global, a los dos anteriores.
Para organizar tales criterios, y debido a la propia naturaleza
hipertextual de la WWW, los dividiremos en dos grandes apartados
(Rada, 1991):
1. Micronavegación.
2. Macronavegación.
La razón es que creemos que es útil separar los aspectos
de navegación interna de una web, a la que denominaremos
micronavegación, de los aspectos relacionados con su encaje
en el resto de la Internet a través, tanto de los enlaces
emitidos como de los enlaces recibidos, aspecto que llamaremos macronavegación,
y que incluye también la capacidad de una web para ser avista"
por los internautas.
Cada uno de los parámetros contiene subparámetros
que ayudan, o bien a precisar su significado, o bien a proporcionar
indicadores de calidad, o bien a ambas cosas.
Micronavegación
1. Calidad y volumen de la información. Los indicadores
que deben ser evaluados son los siguientes (su significado se ha
discutido con más detalle más arriba):
Nivel 1
1. Interés intrínseco. El tema del recurso, ¿posee
un interés intrínseco o, por el contrario, es de interés
trivial?
2. Rigor. ¿Existen indicios de que la información
está tratada con el cuidado y rigor adecuados al contenido?
3. Volumen: ¿supera el umbral de la trivialidad? ¿posee
un adecuado grado de cobertura de la información, dado el
tema o dominio abarcado?
4. Edición. ¿La información ha recibido tratamiento
editorial? ¿Está identificado y datado el recurso?
En particular, ¿dispone la web de título, mención
de responsabilidad y fecha de edición, y esta información
se encuentra cada vez que el contenido de la web lo requiera?
Nivel 2
5. Exahustividad. En el nivel en el que corresponda en cada caso,
¿son completos, o tienden a ser lo más completos posibles
los datos?
6. Actualización. ¿Se actualiza la información
con frecuencia?
Nivel 3
7. Sistematización. ¿Está tratada la información
de manera sistemática, incluyendo en este tratamiento sistemático
los aspectos no textuales o ¡ónicos?
8. Originalidad. ¿Presenta informaciones que, en alguna medida,
son originales o exclusivas de este recurso?
2. Autoría: responsabilidad y solvencia.
Nivel I
1. ¿Contiene indicaciones claras y explícitas sobre
la autoría y/o la responsabilidad intelectual del recurso?
Nivel
2
2. ¿Existen indicios de que la web está creada, producida,
realizada, etc., por un organismo o institución de reconocido
prestigio en su campo?
3. Legibilidad y ergonomía.
Nivel I
1. ¿Existe una correcta relación entre figura y fondo
que facilite la lectura de la información'?
2. ¿En el caso concreto de los textos, pueden leerse con
facilidad. es decir, hay espacios en blanco repartidos regularmente,
no hay un abuso de recursos tipográficos, adornos, cte.?
Nivel 2
3. ¿Tiene la información textual una tipografía
adecuada y son elegantes los elementos ¡cónicos?
Nivel 3
4. ¿Presenta la web, en general, un diseño elegante.
funcional y atractivo?
4.
Navegación y representación de la información.
Nivel I
1. ¿Posee la web un sumario general que representa su contenido
global?
2. ¿En caso de existir, es la primera sección de la
web y puede verse la totalidad de los elementos del sumario sin
necesidad de utilizar la barra de desplazamientos?
3. ¿Posee el sumario principal un número reducido
de elementos, de manera que es fácil captar su contenido
global con un mínimo esfuerzo?
4. ¿Es posible ir, con un solo clic, desde cualquier nodo,
no importa a qué nivel de profundidad se encuentre, al sumario
principal?
Nivel 2
5. ¿Se ha evitado la existencia de nodos aislados, es decir,
que no lleven al nodo principal o a otro nodo que lleve al nodo
principal?
6. ¿Es posible ir, con un solo clic, desde cualquier nodo,
no importa a qué nivel de profundidad se encuentre, a cualquiera
de las secciones principales de la web?
7. Las secciones o nodos extensos, ¿poseen navegación
local?
8. ¿Es posible recorrer la totalidad de la web mediante desplazamientos
sucesivos a través de su estructura?
9. ¿Contiene la web enlaces entre nodos no relacionados jerárquicamente?
Nivel 3
11. ¿Contiene la web algún tipo de índice,
por ejemplo, temático, cronológico, alfabético,
de nombres, etc., que complemente los otros elementos del sistema
de navegación?
12. ¿Mantiene la web un estilo informativo coherente: colores,
iconos, tipos de menús, etc.?
13. ¿El tipo de menús, etiquetas, iconos, cte., de
la web es claro y uniforme y permite anticipar en cada momento el
efecto de las acciones?
14. ¿Es coherente el sistema de navegación, tanto
en cuanto a aspectos lógicos como al uso de etiquetas textuales
y recursos ¡cónicos, es decir, se usan siempre los
mismos códigos textuales e ¡cónicos para representar
las mismas funciones, acciones o datos?
5. Recuperabilidad.
Nivel 1
1. ¿Proporciona servicios de recuperación de información,
es decir, es posible ejecutar operaciones de búsqueda por
palabras o frases?
Nivel 2
2. ¿Es posible utilizar operadores booleanos?
3. ¿Es posible utilizar otros operadores: de proximidad,
de comparación, cte.?
Nivel 3
4. ¿Existen ayudas y sistemas de recuperación de información
adicionales: tesauros, listas de temas, cte.?
6. Interactividad/Computabilidad.
1. ¿Se pueden plantear preguntas, sugerencias o enviar mensajes
al administrador de la web?
2. ¿Existe alguna otra forma de interactividad, aparte de
la recuperabilidad?
3. ¿Se puede realizar alguna clase de actividades o transacciones?
4. ¿Existen otros servicios avanzados de interactividad?
7. Velocidad de descarga.
1. ¿Ha sido rápida la descarga de la página
o, por el contrario, la abundancia de elementos gráficos,
programas, scripts, cte., ha hecho excesivo el tiempo de descarga?
8. Servicios adicionales.
1. ¿Proporciona algún servicio adicional, por
ejemplo, permite descargar software o ficheros gráficos?
Macronavegación
Las sedes web suelen contener enlaces a otras sedes web de la Internet.
De hecho, poner una web en la Internet presupone que forma parte
de una gran red de webs, por eso la calidad de algunas sedes se
puede medir también en función de cómo realiza
ese encaje con el conjunto de la Internet.
9. Luminosidad. La luminosidad de una web se refiere a la
cantidad de enlaces que contiene hacia otras sedes web. Por tanto:
1. ¿Contiene enlaces externos esta web?
10. Calidad de los enlaces.
1. ¿Existen indicios de que los enlaces han sido seleccionados
y evaluados?
11. Actualización de los enlaces.
1. ¿Están actualizados los enlaces de esta web?
12. Descripción, selección y evaluación.
1. ¿Propone una simple lista de enlaces a otras sedes web
o, por el contrario, éstas se encuentran descritas?
2. ¿Presenta evidencias de que las sedes web han sido evaluadas
o parece tratarse de una lista acrítica de recursos?
3. ¿Presenta alguna evaluación explícita que
asigne puntuaciones a las sedes web?
13. Visibilidad. La visibilidad se mide por el número
de otras webs que mantiene enlaces hacia la web objeto de análisis.
La visibilidad también se denomina a veces popularidad.
Algunas estrategias de cálculo de relevancia empleadas por
motores de búsqueda utilizan la visibilidad o popularidad
como un factor determinante en la estimación de dicha relevancia.
En particular, sigue esa estrategia el buscador Google (www.google.com).
En cualquier caso, el indicador que tomaremos aquí es el
siguiente:
1. ¿Existen otras sedes web que apuntan hacia ésta?
Es posible saber cuántas webs poseen enlaces hacia una web
determinada utilizando motores de búsqueda. En concreto,
AItaVista <www.av.com> proporciona la posibilidad de hacer
una búsqueda precedida por el término <link:>
más una dirección del estilo <www.upf.es>, de
este modo:
La respuesta será una lista de todas las páginas que,
según el índice de A1taVista, contienen enlaces a
<www.upf.es>.
Otros motores proporcionan opciones parecidas. Por ejemplo, en HotBot,
la misma búsqueda se puede hacer seleccionando, de la ventana
desplegable situada bajo la ventana de las búsquedas, la
opción <links lo this URL>, con la diferencia que en
HotBot hay que entrar la dirección indicando el protocolo,
en este caso, <http>. De este modo:
El tratamiento que realiza BUBL (www.bubl.ac.uk) una de las agencias
de evaluación consideradas en este trabajo, dista de limitarse
a la típica lista acrítica de títulos de recursos.
http://www.upf..es
Con la opción: [links lo this URL] |
14.
Autodescripción. Las sedes web son más accesibles
a través de motores de búsqueda y de agencias de evaluación
si están bien (auto) descritas. Una sede web puede estar
bien (auto) descrita cuando se dan las siguientes circunstancias:
1. Titulo. El título que aparece en la barra del navegador
es transparente, por ejemplo, si la web trata de historia del cine
musical, un título transparente podría ser <Historia
del cine musical> pero no, por ejemplo, <La Página
personal de Nosferatu>. ¿Tiene titulo la web?
2. Contenido. Los primeros párrafos de la web y los primeros
nodos de la web contienen texto, no gráficos, donde se hace
explícito el contenido. ¿Hay texto explicativo del
contenido de la web?
3. Metaetiquetas. El elemento HEAD de la web contiene las meta etiquetas
<Keywords> y <Description> y su contenido es coherente.
¿Posee meta etiquetas?
4. Meta datos. Eventualmente, el elemento HEAD contiene un sistema
avanzado de meta datos, como Dublin Core. ¿Posee meta datos?
TERCERA PARTE: PROCEDIMIENTOS
6 Procedimientos
Con los 14 elementos anteriores disponemos de un conjunto de parámetros
de evaluación con algunos indicadores de calidad y procedimientos
más o menos explícitos y más o menos generales
para medirlos, pero aún no tenemos un auténtico procedimiento
de evaluación.
El método de evaluación debe comenzar por determinar
criterios de inclusión; después, debe otorgar prioridades
a los parámetros y, finalmente, debe indicar procedimientos
para otorgar puntuaciones a cada uno de los parámetros.
6.1 Criterios
de inclusión/exclusión
En la mayoría de las situaciones típicas de la Documentación,
cualquier web que suspenda los puntos 1 y 2 ya no debería
ser objeto de evaluación.
Uno de los objetivos de las evaluaciones es seleccionar recursos
de calidad. Si un recurso suspende cualquiera de los dos primeros
puntos, no vale la pena registrar ese recurso y, por tanto, no vale
la pena seguir evaluando esa web. Por tanto, en realidad, los indicadores
1 y 2 son criterios de inclusión/exclusión.
En concreto, si una web no presenta indicios de contener informaciones
que superen un cierto umbral, tanto de calidad como de cantidad,
entonces se trata de una que, o bien es trivial o bien es de interés
ridículo, o ambas cosas a la vez y, por tanto, ha suspendido
el indicador 1.
Por otro lado, si no existe modo de conocer la autoría o
bien no presenta indicios de tratarse de una autoría solvente
en relación al tema que trata, en particular cuando los citados
contenidos son de tipo sensible, por ejemplo, informaciones sobre
salud, medio ambiente, política, ciencia, etc., entonces
se trata de una web que ha suspendido el indicador 2.
Por tanto, para ser objeto de evaluación y descripción,
una web debe superar a la vez los indicadores 1 y 2.
6.2 Prioridades
y niveles
Para casi cualquier objetivo y contexto de evaluación, parece
posible aplicar los puntos 1 a 4 para juzgar la calidad de un recurso
digital.
Más allá de estos primeros 4 parámetros, las
prioridades y los pesos que deberán otorgarse a cada parámetro
dependerán del objetivo del evaluador.
Por ejemplo, en la realización de una auditoría interna
de comunicación, el parámetro 14 deberá tener
un gran peso, mientras que en una evaluación con el objetivo
de ofrecer webs seleccionadas en el seno de un centro de documentación
o de servicio de referencia de un medio de comunicación,
los parámetros 13 y 14 serán muy poco (o nada) relevantes
y, en cambio, los puntos 1 a 4, más el punto 9, serán
cruciales.
Aqui propondremos a continuación tres escenarios de evaluación,
de complejidad creciente, y cada de los cuales es adecuado para
un tipo de propósito de evaluación distinto:
- Escenario 1. Contempla el uso de los puntos 1 al 4. Este nivel
puede ser útil para crear y mantener directorios de recursos
en Intemet que necesiten verificar y mantener varios miles de ellos
sin dejar de ofrecer un valor añadido a sus usuarios. Ejemplos:
Cercador (www.cercador.com); Buscopio (www.buscopio.com).
- Escenario 2. Contempla los puntos 7 al 10. Puede ser útil
para agencias de evaluación que trabajen en el mundo académico,
científico y técnico.
Su contexto natural serán centros de documentación
e instituciones del mundo de la enseñanza media y universitaria,
grupos de investigación, departamentos e institutos de universidad,
cte. Ejemplos: Bubl (www.bubl.ac.uk); Adam (www.adam.ac.uk); Sosig
(www.sosig.ac.uk).
- Escenario 3. Contempla todos los puntos, del 1 al 16. Será
útil para realizar auditorías internas de evaluación
de sedes web.
Una vez decididos cuáles son las prioridades y cuál
es el tipo de evaluación según el contexto o escenario,
se pueden construir tablas donde se asignen puntos a cada parámetro,
de manera que sea fácil sumarlos y conceder puntuaciones
globales a cada web, si es el caso. Decimos si es el caso, porque
algunas agencias de evaluación asignan puntuaciones a las
sedes web, mientras que otras renuncian a ello.
Por ejemplo, se puede construir una tabla tomando los 16 indicadores
anteriores y asignando entre 0 y 2 puntos a cada uno de ellos, de
manera que asignamos un 0 a la ausencia del parámetro o a
una realización totalmente insatisfactoria, un 1 a un realización
correcta y un 2 a partir de una buena realización.
Somos conscientes de que, con semejante sistema, se perderán
matices importantes, por ejemplo, no podremos discriminar entre
una realización buena y una realización excelente,
pero a cambio tendremos un método de evaluación bastante
operativo. Naturalmente, nada impide desarrollar tablas de grano
tan fino como se desee, de manera que la escala vaya, por ejemplo,
de 0 a 10 en lugar de 0 a 2, pero reflexiónese sobre la dificultad
de aplicar tales tipos de escala.
Después deben sumarse los puntos que arroja cada parámetro
y, si se estima conveniente, convertir la suma final a una escala
sencilla, por ejemplo, a una escala de 1 a 4 puntos, lo que es muy
útil para los usuarios en algunos contextos. Agencias de
evaluación como las mencionadas a continuación, o
bien no hacen explícita ninguna puntuación, o bien
usan escalas limitadas.
El método de evaluación se completará con algún
procedimiento de descripción, lo que se discute más
adelante.
6.3 Descripción
de recursos digitales
La descripción de un recurso digital puede seguir, en parte,
las mismas pautas que observamos cuando describimos un documento
convencional, a saber, libros o revistas publicadas en papel.
La mejor fuente de información para seleccionar los elementos
que deben formar parte de una descripción documental siguen
siendo las normas ISBD, las cuales, gracias a su alto nivel de abstracción,
son útiles para describir cualquier tipo de documento, incluyendo
documentos digitales.
Ahora bien, al igual que la evaluación puede asumir diversos
niveles, la descripción de un recurso digital puede asumir
también diversos niveles. Salvo que necesitemos catalogar
recursos digitales en un contexto de lectura pública, tema
del que no nos ocupamos aquí, la descripción tomará
únicamente una parte de tales elementos.
Recordemos que, según las ISBD, todo documento es susceptible
de presentar ocho zonas o grupos de elementos, a saber:
1. Zona del título y la mención de responsabilidad
2. Zona de edición
3. Zona específica del material
4. Zona de la publicación
5. Zona de la descripción física
6. Zona de la colección
7. Zona de las notas
8. Zona del número normalizado
Para la mayor parte de los propósitos relacionados con el
tema que estamos discutiendo aquí, parece que es suficiente
tomar las zonas 1, 4 y 8. Únicamente tendremos que añadir
una zona para los datos de acceso (URL). Con tales zonas, la estructura
de la descripción de un recurso digital puede quedar como
se ve en la figura siguiente (los números no señalan
ahora zonas, sino elementos):
FIGURA1
Modelo simple de descripción de recursos digitales
1.
Título
2. Tipo de recurso
3. Responsabilidad
4. Lugar
5. Editor
6. Número normalizado (por ejemplo, ISSN, si describimos
una publicación periódica).
7. URL |
La
descripción de cada recurso puede incluir elementos adicionales
de información, como la lengua del recurso, la última
fecha de revisión, además de otros elementos de caracterización
de contenidos, como una descripción, uno o más códigos
de clasificación, un conjunto de palabras clave y una evaluación,
en cuyo caso, el modelo extendido puede quedar como se indica en
la figura 2.
A continuación mostramos un ejemplo de tal descripción
en la figura 3.
Naturalmente, si el contexto así lo aconseja, pueden adoptarse
esquemas de descripción más sencillos. Por ejemplo,
el servicio BUBL, del que hemos hablado más arriba, utiliza
únicamente seis elementos:
1. Título.
2. Descripción.
3. Autor
4. Clasificación
5. Tipo de recurso
6. Lugar
Figura 2
Modelo extendido de descripción de recursos digitales
01.
Título
02. Tipo
03. Lengua
04. Responsabilidad
05. Lugar
06. Editor
07. Número normalizado (por ejemplo, ISSN, si describimos
una publicación periódica).
08. URL
09. Descripción
10. Clasificación
11. Descnptores
12. Evaluación
13. Última revisión |
Figura
3
Ejemplo de ficha descriptiva de un recurso
| Título |
Iflanet |
| Tipo |
Institución |
| Lengua |
Inglés,
Francés |
| Responsabilidad |
Ifla |
| Lugar |
Holanda |
| Editor |
Ifla |
| Núm.
Norm. |
- |
| URL |
www.ifla.org |
| Descripción |
Sede
web de la International Federation of Library Associations.
Contiene un gran número de recursos, incluyendo documentos
en texto completo, relacionados con temas de Bibliteconomía
y Documentación, así como numerosos enlaces a
otras sedes web. |
| Clasificación |
Biblioteconomía
y Documentación |
| Descriptores |
Biblioteconomía
y Documentación, Bibliotecas, Catalogación, WWW,
Internet,Metadatos, Normalización documental |
| Evaluación |
3 |
| Ultima
rev. |
Enero
1999 |
Y como
se ve, no asigna valoración. La razón, probablemente,
es porque únicamente selecciona y describe recursos de alto
valor, por lo cual debe entenderse que el valor de estos recursos
va desde "muy bueno" a "excelente", con lo que
la necesidad de indicar puntuaciones concretas se relativiza. En
cambio, otros servicios, como Argus (también comentado más
arriba) o el de la Enciclopedia Británica, otorgan puntuaciones
que van de 1 a 5, aunque únicamente listan recursos que superan
un cierto umbral de calidad.
Por tanto, la necesidad de utilizar puntuaciones detalladas y, en
su caso, de hacerlas explícitas, depende del contexto y de
los objetivos de la evaluación.
6.4 Meta datos:
meta etiquetas y la norma Dublin Core
Se puede entender la descripción y representación
de recursos web desde el punto de vista de la meta descripción
o auto descripción, y así es como vamos a enfocar
ahora este asunto en esta sección.
La razón es doble. La más frecuente deriva del hecho
que las sedes web compiten por obtener altos lugares en los motores
de búsqueda como resultado de las preguntas de los usuarios,
así como proporcionar descripciones inteligibles en los resúmenes
de contenido que ofrecen esos motores.
6.4.1 Meta etiquetas
La vía más habitual para ello es utilizar etiquetas
(tags) de tipo <META> (por meta tags) que se ubican en la
sección <HEAD> de un documento HTML. La norma HTML
no proporciona una lista cerrada de meta etiquetas, sino un método
para declarar meta etiquetas con el propósito de representar
la información sobre el documento. El procedimiento para
declarar una meta etiqueta comienza invocando el elemento META;
después hay que darle un atributo con NAME (por ejemplo,
"Author") y otorgarle un valor con CONTENT (por ejemplo,
"Lluís Codina").
Por tanto, si queremos decir con meta etiquetas que determinado
documento tiene por autor a Umberto Eco, podemos hacerlo así:
|
<META
NAME="Author" CONTENT="Umberto Eco">
|
Hemos
dicho que no existe una lista cerrada de meta etiquetas, pero se
está imponiendo un discreto acuerdo tácito entre la
comunidad de creadores de páginas web en torno al conjunto
mínimo siguiente de tres etiquetas: <author>, <keywords>
y <description>.
Todas las meta etiquetas o meta tags tienen la misma estructura;
por lo tanto, después de la invocación del elemento,
<META>, aparecerán los atributos <NAME> y <CONTENT>.
Por ejemplo, si tuviéramos que describir este documento mediante
meta tags, la codificación HTML correspondiente tendría
la forma que puede verse en la figura 4.
Figura 4
Ejemplo de codificación con meta tags
<HTML>
<HEAD>
<TITLE>Evaluaeión, descripción y representación
de recursos digitales</TITLE> <META NAME="AUTHOR"
CONTENT="Lluís Codina">
<META NAME="KEYWORDS" CONTENT="Evaluación
de recursos digitales, Recursos digitales, Sedes web, Navegación,
Recuperación de información, Computabilidad, Meta
datos, Meta etiquetas, Agencias de evaluación">
<META NAME="DESCRIPTION" CONTENT='"Procedimientos
y métodos para analizar y evaluar recursos digitales
de Internet. Descripción de diversas agencias de evaluación
y de sistemas de meta etiquetas y metadatos">
</HEAD>
<BODY>
...
</BODY>
</HTML> |
Cada
vez hay más motores de búsqueda que "entienden"
estas tres etiquetas (author, keywords, description), y que les
dan una triple utilidad: en primer lugar, suelen otorgar una mayor
relevancia a los documentos cuyas palabras están en esa sección;
en segundo lugar, permiten una búsqueda más similar
a la búsqueda por campos y, en tercer lugar, cuando un motor
de búsqueda o un directorio encuentra la etiqueta <description>
utiliza el texto que contiene esa etiqueta como resumen del documento,
en lugar de intentar generarlo de manera automática.
6.4.2 Dublin
Core
La norma Dublin Core <purl.org/de/> es un solvente intento
multidisciplinar e internacional de especificación de un
conjunto estándar de meta datos que sirvan para identificar
con mayor precisión el contenido de los documentos y recursos
web. Al igual que en el caso anterior, los meta datos que especifica
Dublin Core tienen la forma de meta tags que se escriben como código
HTML en la sección <HEAD> de los documentos web.
Pero, a diferencia de los meta tags señalados antes, la norma
Dublin Core propone un conjunto de 15 meta datos sobre los que existe
suficiente acuerdo internacional para confiar en que, muy pronto,
podrán ser un instrumento de gran capacidad para describir
documentos y recursos digitales en Internet. Por tanto, se confía
en que pronto sea un sistema útil para realizar lo que, en
terminología Dublin Core, se denomina resource discovery,
es decir, para descubrir recursos a través del uso de motores
de búsqueda y bases de datos. Su uso, por tanto, no sustituye
a las operaciones de catalogación de documentos tal como
suelen hacerse en el seno de las bibliotecas del sector público.
Uno de los objetivos principales del Dublin Core es proporcionar
un método estándar para que sean los propios organismos
creadores o editores de documentos HTML quienes describan los recursos
de manera que sea fácil realizar después búsquedas
mucho más precisas de lo que permiten los motores de búsqueda
actuales.
Su uso está previsto, principalmente, en el seno de instituciones
académicas, culturales y de investigación, es decir,
en general en contextos donde el esfuerzo de descripción
venga justificado por la calidad intrínseca y la condición
no volátil de los recursos, por lo cual es fácil prever
que también será utilizado por todas aquellas instituciones
y empresas que deseen beneficiase de un estándar de descripción
de datos de estas características.
La idea es que, en principio, el uso de esos meta datos sea útil
a nivel de intranets, de extranets y de redes formales o ad hoc
formadas por organismos de disciplinas científicas o de intereses
culturales y académicos compartidos. En concreto, a primeros
del año 1999, la web oficial de la norma Dublin Core informaba
de 42 instituciones científicas, culturales o académicas
de todo el mundo que habían adoptado Dublin Core como el
estándar para describir recursos <purl.oclc.org/dc/projects/index.htm>.
Se confía, además, en que más pronto que tarde,
los motores de búsqueda generalistas, como AltaVista y otros,
no tardarán en utilizar esa clase de meta datos para incrementar
su eficacia.
Página principal de Internet Detective (www.sosig.ac.uk/desire/internet?detective.html)
un tutorial interactivo sobre evaluación de recursos digitales,
parte de los proyectos conjuntos de Desire y SOSIG, ésta
última otra de las agencias de evaluación consultadas
para la realización de esta metodología.
 |
Figura
5
Los elementos de la norma Dublin Core
| Elemento |
Descripción
del elemento |
| Title |
El
título dado al recurso por su creador (CREATOR) o editor
(PUBLISHER). |
| Creator |
La
persona ti organización responsable del contenido intelectual
del recurso. |
| Subject |
El
tema del recurso: palabras clave o frases que describen el tema
o el contenido del
recurso, incluyendo vocabularios controlados o cuadros de clasificación. |
| Description |
La
descripción textual del contenido del recurso, incluyendo
resúmenes en el caso de
objetos de tipo documento o descripciones en el caso de recursos
visuales. |
| Publisher |
La
entidad responsable de que el recurso esté disponible
en su forma presente, tal como un editor. un departamento de
universidad o una entidad corporativa. |
| Contributor |
Persona
u organización en adición a las especificadas
en el elemento CREATOR que
han realizado contribuciones intelectuales significativas al
recurso, pero cuya contribución es secundaria respecto
a los individuos o entidades especificados en el eietnento CREATOR
(por ejemplo, editores, traductores e ilustradores).
|
| Date |
La
fecha en la cual el recurso se hizo accesible en su forma presente. |
| Type |
La
categoría del recurso, tal como sede web, novela, poema,
informe, informe técnico, ensayo. diccionario. Se espera
que TYPE se elija de una lista de tipos. |
| Format |
La
representación de datos del recurso, tal como text/html.
ASCII. Postcripl. aplica-
ción ejecutable o imagen JPEG. |
| Identifier |
Cadena
de números para identificar unívocamente al recurso.
Ejemplos para recursos en red incluyen URL and URN (cuando se
implante). Otros identificadores globales únicos, tales
como el International Standard Book Number (ISBN) u otros nombres
podrían ser candidatos para este elemento. |
| Source |
El
trabajo, ya sea impreso o electrónico, del que deriva
el recurso, si es aplicable. |
| Language |
Lenguas(s)
del contenido intelectual del recurso. |
| Relation |
Relaciones
con otros recursos. La intención de este elemento es
proporcionar un medio para expresar relaciones entre recursos
normalmente relacionados, pero que existen como recursos discretos
cada uno de ellos. |
| Coverage |
Las
características espaciales y temporales del recurso.
Especificaciones formales para COVERAGE están en desarrollo. |
| Rights |
La
intención de este elemento es proporcionar un enlace
(una URL u otro URI disponible si procede) hacia una información
de copyright, una afirmación de gestión de derechos
o, tal vez, un servicio que proporcione esta información
de forma dinámica |
FUENTE:
purl.org/dc/
El conjunto de meta datos que especifica Dublin Core es el que indica
la figura 5. La norma Dublin Core establece que todos los elementos
son opcionales, cada uno de los elementos se puede delimitar o precisar
con atributos específicos y se puede repetir tantas veces
como sea necesario con el fin de representar adecuadamente el contenido
de cada recurso. Por ejemplo, el elemento Title puede repetirse
si el recurso tiene más de un título, digamos con
un titulo traducido, además de un título principal.
Lo mismo puede hacerse con Creator, si hay más de un autor,
etc.
Tabla I
| Elemento |
Propuestas |
| Date |
Se
propone el uso de la norma ISO 8601 que establece la forma AA-MM-DD,
como en 1999-01-23, equivalente a 23 de enero de 1999. |
| Type |
Se
proponen los siguientes tipos simples de recurso:
Text
Image
Sound
Data
Software
Interactive
Physical object
La norma admite que estos tipos simples pueden ampliarse o matizarse.
De hecho, existe una propuesta más amplia que permite
especificar recursos de este modo:
Software. Executable
Software. Source
Tex. Abstract
Text. Article
...
Text. Homepage
Tex. Homepage. Organizational
Text. Homepage. Personal
...
Text. Thesis
...
etc.
Puede verse esta propuesta en <sunsite.Berkeley.edu/Metadata/sutructuralist.htm> |
| Fomat |
La
propuesta para el contenido de este elemento es utilizar, según
indica literalmente: "text/html, ASCII, Postscript file,
executable application, or JPEG image" <www.isi.edu/in-notes/iana/assignments/media-types/media-types>.
También pueden indicarse formatos físicos, como
"books, serials, or other non-elechronic media", así
como tamaños |
| Language |
Aquí
se propone aplicar la norma RFC 1766 de Internic, que utiliza
dos letras para identificar la lengua, del estilo: en, de, es,
fi, fr, ja, etc. |
| Relation |
Ejemplos
de relación incluyen la edición de un Trabajo,
una traducción de un trabajo, un capítulo de un
libro, etc., para lo cual la norma prevé los siguientes
tipos de relaciones:
IsPartof
HasPart
IsversionOf
HasVersion
IsFormatOf
HasFormat
Refereneces
IsReferencedBy
IsBased0n
IsBasibFor
Requires
IsRequiredBy
A continuación reproducimos uno de los ejemplos, a propósito
de este atributo, de la propia norma para ilustrar su uso:
...
Title="Candle in the Wind"
Subject="Diana, Princess of Wales"
Date="1997"
Creator="John, Elton"
Type="Sound"
Description="Tribute to a dead princess"
Relation="IsVersionOf Elton John's 1976 song Candle in
the Wind"
... |
Cada
elemento puede precisarse con la ayuda de un atributo <Type>
o <Scheme>. El atributo <Type>, se usa para precisar
el tipo del elemento. Por ejemplo, en el elemento <Identifier>
se puede precisar si el identificador es un URL u otro tipo de identificador.
<Scheme> se usa para indicar la norma que se ha utilizado
para proporcionar el contenido del elemento. <Scheme> es especialmente
apropiado, por ejemplo, para indicar el uso de tesauros o clasificaciones
en el elemento <Subjec>.
Para los elementos <Date>, <Type>, <Format>, <Language>
y <Relation>, la norma recoge algunas propuestas, que aparecen
en la tabla I.
La sede oficial de la norma recomienda, aún con la categoría
de "work in progress", el uso de lo que llaman "simple
dublin core" <purl.oclc.org/dc/documents/working?drafts/wd?guide?current.htm>,
que es el que ilustraremos aquí más adelante.
Los elementos Dublin Core se pueden codificar igual que los elementos
meta tag de HTML, es decir, dentro del elemento HEAD, precedidos
de las letras DC, por Dublín Core, y con la combinación
de la etiqueta META más sus dos atributos NAME y CONTENT,
según la figura 6, si quisiéramos representar ahora
este artículo.
A partir de la codificación precedente, podemos observar
dos cosas: en primer lugar, como puede verse, hemos combinado meta
etiquetas de HTML con meta datos de Dublin Core, para asegurarnos
la mayor cobertura posible. En segundo lugar, hemos eludido las
etiquetas para las cuales no era procedente indicar nada.
Figura 6
Ejemplo de codiricación con Dublin Core
<HTML>
<HEAD>
<TITLE> Evaluación de recursos digitales en línea:
conceptos, indicadores y métodos </TITTE>
<META NAME="AUTHOR" CONTENT="Lluís
Codina">
<META NAME="KEYWORDS" CONTENT="Evaluación
de recursos digitales, Recursos digitales, Sedes web, Navegación,
Recuperación de información, Computabilidad, Meta
datos. Meta etiquetas, Agencias de evaluación"?>
<META NAME="DESCRIPTION" CONTENT="Procedimientos
y métodos para analizar y evaluar recursos digitales
de internet. Descripción de diversas agencias de evaluación
y de sistemas de meta etiquetas y metadatos. Descripción
de la norma Dublín Core"> <META NAME="DC.Title"
CONTENT=" Evaluación de recursos digitales en línea:
conceptos. indicadores y métodos ">
<META NAME="DC.Creator" CONTENT="Lluís
Codina">
<META NAME="DC.Subject" CONTENT="Evaluación
de recursos digitales, Recursos digitales, Sedes web, Navegación.
Recuperación de información, Computabilidad, Meta
datos, Meta etiquetas. Agencias de evaluación">
<META NAME="DC.Description" CONTENT="Procedimientos
y métodos para analizar y evaluar recursos digitales
de Internet, Descripción de diversas agencias de evaluación
y de sistemas de meta etiquetas y metadatos. Descripción
de la norma Dublin Core">
<META NAME="DC.Publisher" CONTENT="CSIC.Cindoc">
<META NAME="DC.Date" CONTENT="2000.02.02">
<META NAME="DC.Type" CONTENT='"Text.Artículo">
<META NAME="DC.Format" CONTENT=''Text/html">
<META NAME='DC.Language" CONTENT="es">
</HEAD>
<BODY>
...
<BODY>
</HTML> |
7
Conclusiones
1. La evaluación de recursos digitales es una actividad cada
vez más necesaria, bien para evaluar recursos externos y
construir directorios de alto valor añadido, o bien para
auditar nuestras propias webs o las de nuestros clientes. La evaluación
integral de recursos debería contemplar tres aspectos: la
micronavegación, la macronavegación y la auto descripción.
Cada uno de estos apartados debe contener parámetros razonados
e indicadores sobre la manera de enjuiciar la adecuación
de esos parámetros.
2. Una metodología de evaluación debería contemplar,
asimismo, la posibilidad de incluir criterios de inclusión/exclusión
de recursos, así como un procedimiento de ponderación
de los parámetros.
3. Se está produciendo un deterioro creciente de la capacidad
de motores de búsqueda como A1taVista (www.ay.com) o HotBot
(www.hotbot.com) para recuperar documentación e información
solvente.
La selección de documentos a partir del mero requerimiento
de que contengan determinada palabra puede ser útil si antes
se ha realizado una selección que separe los documentos triviales
o sin ninguna solvencia científica de documentos valiosos
o científicamente relevantes.
Ante esta situación, las agencias de evaluación serán
cada vez más importantes y, por ese mismo motivo, disponer
de agencias de evaluación (o de information gateways en el
argot de la UE) con criterios de selección bien determinados
será cada vez más importante.
8 Fuentes
8.1 Webs sobre
criterios e indicadores de evaluación
Argus Clearinghouse
Http://clearinghouse.net/ratings.html
Bibliography en Evaluating Internet Resources
Http://www.lib.vt.edu/researeh/libinst/evaibiblio.html
Evaluating the Quality of Internet Information Sources
http://itcchl.coe.uga.edu/faculty/gwilkinson/webeval.html
Evaluation of Information Sources
Http:/www.vuw.ac.nz/?agsmith/evaln/evaln.htm
Internet Detective
Http://www.sosig.ac.uk/desire/internet?detective.html
OMNI Guidelines for Resource Evaluation http://omni.library.nottingham.ac.uklageclevalguid.html
Scout Project http://scout.cs.wisc.edu/scout/report/criteria.html
Sección Yahoo sobre Evaluación de Recursos Digitales
Http:/ldir.yahoo.com/Computers?and?lr)ternet/lnternet/World Wide
Web/Informa
tion and Documentation/Evaluation/
The WWW Virtual Library: Information Management
Http://www.ciolek.com/WWWVL-InfoQuality.html
8.2 Webs sobre
citación y descripción
Cómo citar recursos electrónicos (guía
de estilo creada por los profesores Assumpció Estivill y
Cristóbal Urbano, de la Universidad de Barcelona) http://www.ub.esíbiblio/citae-e.htm
Electronic References & Scholarly Citations oí Intemet
Sources Http://www.spaceless.com/WWWVL/
Ifa: Electronic Collections and Services http://www.ifla.org/IUindex.htm
Dublin Core Metadata Initiative
Http://purl/org/dc/
8.3 Bibliografía
(documentos citados o consultados para la realización de
este artículo, además de las fuentes digitales señaladas
en los puntos anteriores)
1.
BAIGET, T. (1986). Análisis de sistemas de información.
Barcelona: Institut Catalá de Tecnologia, 1986, 64 p. (documento
reprografiado).
2. BELCHER, M. et al. (1999). DESIRE information gateways handbnok.
Http://www.desire.org/handbook/, 10 november 1999.
3. CODINA, L. (1996). El (libre digital: una exploració sobre
la infórmació electrónica i el futur (le Pedició.
Barcelona: Generalitat de Catalunya. Centre d'Investigació
de la Comunicació, 1996, 191 p. 4.
4. CODINA, L. Metodología de análisis de sistemas
de información y diseño de bases de datos documentales:
aspectos lógicos y funcionales. En: BARó, .1.; CID,
P. (eds.). Anuario SOCADI de Documentación e Infornmción
7998. Barcelona: SOCADI, 1998, p. 195-2105.
5. CONSEJO SUPERIOR DE INFORMÁTICA. (1993). Metodología
de planificación y desarrollo (le sistemas de inforrnación.
Madrid: Ministerio para las Administraciones Públicas, 1993,
243 pp.
6. IPLA. (1999). 1SBD(ER): Descripció bibliográfica
normalitzada internacional per a recursos electrónics. Barcelona:
Biblioteca de Catalunya, 1999, 81 pp. (traducción al catalán
de la obra: ISBD(ER), International standard bibliographac description
for electronic resources).
7. ISO. (1999). Excerpts from International Standard ISO 690-2.
Information and documentation. Ribliographic references. Part 2:
Electronic documents or part,s thereof. <http://www.nlc?bne.caliso/tc46sc9/standard/690-2e,htm>,
10?02-1999.
8. LONGWORTH, G. (1992). Introducing SSADM version 4. Oxford: NCC
Blackwell, 1992, 180 pp.
9. ORTIZ-REPISO, V. Nuevas perspectivas para la catalogación:
metadatas versus MARC. Revista Española de Documentación
Científica, v. 22, n. 2, 1999, pp. 198-219.
10. RADA, R. (1991). Hypertext: from test to expertext. London:
MeGraw Hill, 1991, 237 pp.
11. ROSENFELD, L.; MORVILLE, P. Information architecture for the
world wide web. Cambridge: O'Reilly, 1998, 204 p.
12. ROVIRA, C. (1998). L'hipertext: la recuperació finformació
per navegació en el web. En Baró. J. Cercar i col
locar informació en el World Wide Web. Barcelona: Llibres
de (Índex, 1998, p. 57-80.
13. ROVIRA, C. (1999). Diseño de documentos y sistemas hipertextuales
de información. En: Curso de Documentación Digital
(CD-ROM). Barcelona: UPF, 1999.
14. SMITH, A. (1997). Criterio for evaluation on Internet information
resourees. <Http://www.vuw.ac.nz/-agsmith/evaln/index.htm>,
2 March 1997
15. YOURDON, E. (1993). Análisis estructurado moderno. México:
Prentice-Hall Hispanoamericana, 1993, 735 pp.
ANEXOS
Anexo 1. Principales agencias
de evaluación consideradas para este estudio
| Nombre |
Dominio |
URG |
| ADAM |
Arte,
arquitectura y comunicación |
www.adam.ac.uk |
| ARGUS |
Ciencias
en general, incluyendo cienciassociales y humanidades |
clearinghouse.net |
| BUBL |
Ciencias
en general, incluyendo ciencias sociales y humanidades |
www.bubl.ac.uk |
| Cercador |
Ciencia,
tecnología y humanidades |
www.cercador.com |
| OMNI |
Ciencias
de la vida |
omni.ac.uk |
| Scout
Report |
Ciencia,
tecnología y humanidades |
scout.es.wisc.edu/scout |
| Resource
DiscoveryNetwork |
Red
de agencias de evaluación (information gateways) que
incluye a la mayoría de las indicadas en esta tabla |
www.rdn.ac.uk |
| SOSIG |
Ciencias
sociales, con especial énfasis en Europa |
www.sosig.ac.uk |
Anexo
2. Proyecto del curso telemático de posgrado en Documentación
Digital
Características
El curso de postgrado en Documentación Digital es un curso
que se impartió totalmente a través de Internet, entre
febrero y junio de 1999; se hizo una nueva edición que comenzó
en febrero del 2000. En cada edición se inscribieron unos
30 alumnos, principalmente de España, pero también
participaron algunos alumnos de Latinoamérica.
Para impartir el curso fue necesario diseñar y desarrollar,
por primera vez y sin que existieran experiencias semejantes previas,
una sede web, basada en una combinación de principios de
diseño hipertextual, docentes y documentales, que diera soporte
a los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La experiencia en el diseño de la web de este curso proporcionó
criterios e indicadores para la metodología de evaluación
de sedes web y, a su vez, le fueron aplicados tales criterios.
Dirección de la web del proyecto
Pueden consultarse más datos sobre el proyecto en:
http://docdigital.upf.es.
Evaluación del método de evaluación
En la mencionada dirección puede verse la evaluación
anónima que efectuaron los alumnos de las prácticas
consistente en evaluar recursos digitales con una primera versión
de trabajo de la metodología expuesta en este artículo
(véase en la mencionada web, la evaluación del Módulo
1, Unidad 5, correspondiente a la experiencia mencionada), que mereció
una valoración global de 9,73 (sobre un máximo teórico
de 10).
Máster en Artes Digitales
Los datos sobre el Master en Artes Digitales, donde también
se ha puesto a prueba el método que se describe en este trabajo,
se pueden consultar en:
http://www.iua.upf.es/iua_e.htm
|